CUMBRES DE CARTAGENA: SENDERISMO
Información sobre las principales montañas del termino municipal de Cartagena, rutas de senderismo y montaña, fotografias, actualidad de las actividadades de los principales grupos excursionistas, ...

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El Puntarron (379 m) y Cabezo del Puerto (528 m) Dos montañas cargadas de Historia.



En esta ocasión y dada su proximidad y facilidad de ascenso hemos realizado en un mismo día, dos cumbres del programa “10 Montañas de la Región que hay que subir”, ambas situadas en el Parque Regional del Valle y Sierra de Carrascoy. Y además de la singularidad de sus estampas que destacan del entorno en el que se encuentran, el factor común de ambas es que han tenido un gran protagonismo en la historia de la zona donde se ubican y concretamente de los habitantes que se asentaron en esta zona.

A) El PUNTARRON


Esta montaña se encuentra situada en   la Sierra de Cañisola, que preside con sus 379 m la Rambla del Garruchal, junto con el  Cabezo del Buey, Punta de los Abuelos y Cabezo Pascual, destacando por su proximidad al cauce de la misma,  el cual sortea mediante unos meandros, y con unos espectaculares cortados que se tiñen de rojo intenso en los atardeceres.

Este lugar recogido de las montañas murcianas siempre me ha resultado muy atractivo, pese a estar urbanizado por una carretera que lo atraviesa, por su paisaje cargado de arbolado y la tranquilidad que se siente en comparación con el populoso Valle o la próxima Cresta del Gallo. Pero este lugar también fue elegido por los primeros habitantes de la zona para establecerse, al encontrar en el mismo un lugar geoestrategico de primer orden. Así, supone un paso accesible entre las zonas de huertas y la zona de litoral, con fuentes de agua potable que manan de la montañas y con la protección que estas le otorgan de invasores, sirviendo de atalayas de vigilancia y al encontrarse a cierta altura se protegían de las avenidas que debía de traer, en época de lluvias, el Río Segura.

Me estoy refiriendo al poblado perteneciente a la cultura argárica (Edad del Bronce), una de las sociedades de mayor relevancia en la Europa del III y II milenios a. C. que se estableció en el denominado Puntarron Chico, una colina próxima al Puntarron, justo en la salida de la Rambla, y en donde existe documentada desde la época romana la existencia de un manantial llamado “Mina del Agua”. Los restos arqueologicos de este poblado son innumerables y actualmente se hacen rutas para conocer lo que sin duda son los orígenes de la ciudad de Murcia.  Si estas interesado visita esta pagina del "Caralibro" Enlace.

Además, desde esa época, los restantes pobladores han continuado utilizando el Puntarron y la Rambla, así hay restos romanos, los cuales fundaron una villa rustica denominada Vilanova, origen de la actual Beniajan. Este topónimo tiene un origen musulmán "Beni" (Hijo de) y "Jayzara" (nombre del dueño de las tierras)  y fueron estos los que instalaron en la cima del Puntarron una guarnición para controlar el paso entre el Valle del Segura y el Campo de Cartagena y su conexión con el Mar Menor.

Estudio de los yacimientos óseos del Puntarron. Enlace.
Mas información de la zona. Enlace



Además de los valores históricos, no debemos olvidar que estamos en un parque regional, con lo que esto implica de valores naturales y de protección de los mismos. Este Espacio Natural forma parte de la Red Natura 2000 ya que está considerado como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y comparte parte de territorio ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) por la presencia de búho real (Bubo bubo), abrigo de protección para otras aves rapaces como el águila perdicera (Hierastus fasciatus) o el águila real (Aquila chrysaetos).

Desde el punto de vista botánico, destaca su gran biodiversidad ya que en él se citan alrededor de 600 especies de plantas superiores diferentes, algunas de gran singularidad y belleza como la orejilla de roca (Lafuentea rotundifolia) o la orquídea gigante (Barlia robertiana).

Dado que este espacio protegido es muy alargado, nos encontramos en la zona donde las alturas de las montañas comienzan a disminuir hasta desaparecer en la llanura ya en la provincia de Alicante,  estando en esta Sierra de Carrascoy la mayor altura del termino municipal de Murcia Morro de la Fuente (1031 m) y siendo la máxima altura Carrascoy con 1065 m. Progresivamente van disminuyendo y así el conocido Relojero se queda en un punto intermedio con 609 m.

Además El Puntarron es un lugar de Interés Geológico (LIG) donde se observa una falla normal que pone en contacto los conglomerados del Puntarron (rojizos) con las margas de la formación atalaya. El plano de la falla es casi vertical y presenta elementos característicos como estrías, brechas y mineralizaciones de hierro.

Por ultimo aconsejar la posibilidad de hacer una ruta por el vecino Miravete que también tiene una buena ruta y unas impresionantes vistas desde lo alto de su cima, junto a la cruz de grandes proporciones que le han instalado, de toda la zona de huerta de la ciudad de Murcia. O si lo prefieres también son muy interesantes Los Mamelones por su parte oeste que igualmente puedes completar con la ascensión del Puntarron.


Descripción de la Ruta:

Enlace al inicio

La ruta tiene su inicio en la carretera F-13, debajo del Puntarron justo en la curva en la que hay instalada un cebadero de cerdos "Cavila", veras carteles informativos y la posibilidad de dejar el coche en las proximidades.  Cogemos el camino de la casa de los Garres que va paralelo al barranco de igual nombre y en constante ascenso vamos cogiendo altura.

Atentos al track o mapa, ya que cuando el camino empieza a descender hay que coger una senda a mano derecha que nos llevará hasta la cumbre  con bastante desnivel pero sin ninguna dificultad técnica.

En la cumbre encontraras una construccion que te permitirá aprender el nombre de los picos más signficativos que desde aquí se ven ya que han puesto un mapa férreo con ellos.

Tras deleitarse con las vistas y reponer fuerzas la bajada la realizamos por la parte sur-este, por un sendero que te deja en una pista y esta te baja hasta la carretera donde tendrás que caminar unos cientos de metros hasta el vehículo.







B) CABEZO DEL PUERTO




Si la rambla del Garruchal ha sido un paso histórico, la rambla del Puerto es sin duda la vía más popular y habitual para conectar el norte de la Region  con el Campo de Cartagena y por tanto con su litoral, encontrándose urbanizado su paso desde los romanos con la construcción  de una de sus calzadas y con uso desde más antiguo, como son las culturas argaricas.

No obstante los restos más importantes son del periodo musulmán, que tantos siglos anduvieron en la época medieval por estas tierras y que dejaron su impronta en singulares edificaciones y sobre todo en el arte de aprovechar el agua que les aportaba el río, con acequias, norias, ... En esta ocasión son las instalaciones militares las que forman parte de nuestra ruta visitando el Castillo de La Asomada situado en la cima del Cabezo del Puerto y viendo en la lejanía los restos del Castillo del Portazgo junto a la autovía. Me resulto muy curioso  conocer que gran parte de los agujeros por los que transita la Rambla del Puerto, en la conocida zona de las charcas que suele tener un flujo constante de agua, no son de origen natural sino que aquellos de forma circular fueron realizados por los árabes para extraer del mismo cauce rocas circulares que una vez talladas eran  ruedas de molino, de uso agrícola y con las que mas de uno "intenta que comulguemos."

A pesar de los interesantes lugares que atraviesa el sendero hasta llegar a la cumbre, con un cauce de agua, vegetacion típica de la misma y sobre todo una impresionante capa vegetal de pino repoblado, dándole la imagen de un volcán verde, es sin lugar a duda la presencia en su cumbre del Castillo lo más llamativo para realizar esta ruta, así como las impresionantes vistas que en días con buena visibilidad vas a poder tener del Campo de Cartagena, del Mar Menor, de la ciudad de Murcia y su huerta y del gran Parque Regional de Carrascoy y el Valle, pudiendo ver desde las Antenas del Relojero hasta las de Carrascoy.

Por tanto vamos a conocer un poco más el Castillo de La Asomada. Su construcción está datada del siglo XII, en época del Rey Mardanís, y  fue complementada con dos construcciones auxiliares El Portazgo Superior y el Inferior, todas ellas parece ser que no llegaron a terminarse completamente. Su misión fue militar en cuanto a centinela de vigilancia de posibles intrusiones marítimas almohades y el apoyo a la zona costera en caso de invasiones, ejercer la función de representación de poder y fundamentalmente de control aduanero, ya que se debía de pagar un tributo por pasar las personas o las mercancías.

Sorprenden las dimensiones del mismo de 65 m x 48 m aproximadamente, lo que da idea de la cantidad de soldados que podían formar la guardia del mismo. Igualmente es de resaltar la anchura de sus muros de más de un metro formados por argamasa de gran consistencia que han permitido que se sostengan hasta nuestros días sin conservación alguna. Estaba dotado de torres de vigilancia y en su interior existían dependencias. También es de destacar su adaptación al relieve de la superficie cimera aprovechando los cortados y las zonas más llanas y accesibles.



En una anterior ascensión al castillo el CEX en su información previa dejó un artículo publicado en La Verdad por Jose Mª Galiana en relación al Puerto de la Cadena y que os reproduzco para tener una version mejor escrita y más literaria:

"Puerto de la Cadena. EL MORRÓN. La magnitud del castillo y la escasez de recursos frustraron su edificación completa: de planta cuadrangular, tenía 25 metros de lado y 12 torreones rectangulares. 
JOSÉ MARÍA GALIANA 

Castillo del morrón
A menudo, cuando amanece, la neblina invade la rambla del Puerto de la Cadena, curso de agua esporádico que vierte su caudal al valle del Segura. A lo largo del cauce, generoso en restos arqueológicos, pozas de agua cristalina y frondosa vegetación, se han documentado tortugas fósiles del mioceno de más de un metro de longitud (debieron ser desplazadas mar adentro por las corrientes), y esparcidas por la ladera aún se descubren restos de cerámica argárica. Paso natural del campo de Cartagena al valle del Segura, la rambla conserva tramos de la calzada romana que enlazaba Cartagena y Toledo, así como un centenar de círculos excavados en la roca correspondientes a las piedras de molino que extrajeron los musulmanes en el siglo XIII.

Durante la Edad Media, el Puerto de la Cadena fue una de las vías de acceso a Murcia desde la costa (entonces se llamaba Puerto de Cartagena). En 1432 se llevaron a cabo obras de acondicionamiento para facilitar el paso de las carretas, y en 1480, Alonso de Sevilla, «maestro de calzadas», realizó las reformas pertinentes «a cambio del usufructo del camino y el cobro de la renta que produjera durante cinco años».

Ese peaje fue denominador común durante siglos; evidencia de ello son las Casas del Portazgo situadas estratégicamente en la primera y más pronunciada curva del puerto en dirección a la ciudad departamental, más arriba del caserío de La Paloma. Portazgo tiene un doble significado: derechos que se pagan por pasar por un sitio determinado de un camino, o edificio donde se cobran.

Serafín Alonso, autor del Libro de los castillos y fortalezas de la Región de Murcia, indica que el «control de las galeras y correos a caballo, diligencias y carruajes de labor, así como el pago del portazgo por las viandas y otros artículos de consumo sujetos al pago o alcábala (pescado, carne, huevos, etc.,) se realizaba en las construcciones levantadas a la bajada del camino». Era imprescindible pagar las tasas «para que quitaran la cadena» de ahí el topónimo de Puerto de la Cadena.

Hasta mediados del siglo XX, las ramblas han sido espacios transitados y llenos de vida debido a la existencia de fuentes, caza y vegetación. Legendario cruce de vías pecuarias donde los pastores celebraban sus asambleas, de aquí partía la cañada real de Torreagüera de 23 kilometros de longitud hasta adentrarse en el reino de Valencia.

Cuando el excursionista se adentra en la rambla, a la altura de las casas del Portazgo, agradece la espesura del pinar, el aire que mece las cañaveras, la amenidad de una rambla poblada en sus comienzos de granados, limoneros, olivos e higueras. Inmerso en la pinada, sale al paso un cipresal, y flanquean el sendero eucaliptos, baladres, algarrobos, plantas aromáticas, muros de presa, canaletas y pozas de agua que, en ocasiones, estrechan el camino. Al otro lado de la autovía, junto a las casas del Portazgo, se ven los muros del castillo de la Asomada que alardeaba de tres torres prismáticas macizas, y se comunicaba visualmente con la fortaleza del Puerto de la Cadena, incrustada en el Morrón, a 531 metros de altura, una muela muy escarpada de difícil acceso por la cara septentrional.

Desde la fortaleza, dominando la antigua cañada, se avista todo el campo de Cartagena, las sierras prelitorales, el Mar Menor y las vegas del Guadalentín y del Segura, privilegiada atalaya desde la que se hacían fuegos y ahumadas para avisar de las incursiones piratas. De planta cuadrangular y muros de tapial a base de mortero, tenía cincuenta metros de lado por uno de grosor y diez torreones de planta rectangular y catorce metros de altura. Fue el último sueño de Ibn Mardanish, el legendario Rey Lobo que hizo de Murcia la capital del Levante peninsular. Ahora, ocho siglos más tarde, incrustados en la escarpada meseta, los muros maestros de aquel castillo inacabado se esparcen por el Morrón, espacio habitado desde la Edad del Bronce.

De la rambla a la cima hay unos tres kilómetros de continua pendiente siguiendo una senda de un metro de anchura que va ganando altura y nos lleva a rincones de quieta inmediatez y cielo fragmentado. La pendiente va bordeando otra rambla hasta llegar al collado Mosqueras. Finalmente, ascendiendo entre rocas, se alcanza el castillo por la cara norte. La mejor opción es seguir el sendero que rodea la fortaleza y ganar la cumbre por la vertiente meridional. Merece la pena.

El aire frío de estos días barre las ruinas del castillo del Puerto de la Cadena, construido sobre restos fenicios y un «castro» romano (de hecho, el tipo de planta del castillo no es árabe).

Abajo, el sol dora los muros del castillo de la Asomada, propiedad de un conocido empresario murciano. Se alza en una quebrada estribación de la sierra y sus defensas se limitan a las tres torres macizas prismáticas citadas con anterioridad. Como el castillo del Morrón, descubre la entrada del largo y serpeante desfiladero surcado por la calzada romana que, tras salvar el Puerto de la Cadena, se dirigía al caserío de Voz Negra, villa romana situada en las inmediaciones de Alcantarilla."

Después de esto, no me atrevo a decir nada más. 

Como curiosidad unos senderistas nos preguntaron que ruta estábamos haciendo y al decirle que de subir al Puntarron interpretaron que veníamos andando desde allí. ¿Y por qué no? Seria una ruta estupenda bien por la cresta del Gallo y el Relojero o por las paredes de King Kong.

Aunque no soy, ni creo que lo sea nunca, salvo con mi hijo, voy de nuevo a ejercer de Predicador, ojo que va sermón. Pues si los guarros no tienen nombre, ni nación, ni padres que los quieran o que los eduquen. De nuevo un espectáculo lamentable en uno de los sitios más agradables, bucólicos y atractivos de las montañas de la región, BASURA en los senderos. En puesto de migas de pan algún griposo/osos iban tirando los pañuelos por el sendero y en los barrancos alguna que otra botella y para finalizar junto a los muros del castillo un montón de cascaras. Supongo que en su casa harán lo mismo y como son productos "biodegradables" pues los dejaran en el salón que se descompongan y así tienen abono para las plantas. Por favor a la mochila que todo eso tarda meses en descomponerse, años si hablamos de plásticos o papel de aluminio y la vista no es muy agradable. Por si no saben leer, cosa que es posible por su falta de educación medioambiental, si eres amigo o conocido, en otro caso abstenerte por si son peligrosos y te agraden, recuerdales lo que aquí recomiendo, si esta de acuerdo claro esta.


Descripción de la ruta

Enlace al Inicio

La ruta comienza en un área recreativa, que cuenta con mesas, juegos para niños y hasta tres carteles informativos, unos tantos y otros tan pocos, que se encuentra situada junto a la autovía una vez que bajas el Puerto de la Cadena (de momento no hay que pagar, dales tiempo que lean esto y veras).

Este fue uno de los primeros sitios al que lleve a mi hijo con dos o tres años para que empezará a gustarle esto de la naturaleza, aunque no va por buen camino. Y es un lugar especialmente apto para los mas pequeños por contar con agua, sombra de los arboles y sendas que recorrer, y si son un poco más grandes pueden intentar subir al castillo, aunque para esto recomiendo la pista que hay por el otro lado.

Se continua por la Rambla del Puerto hasta llegar a la zona de los charcos y pasada esta se bifurca en dos senderos, cogemos el que sube (como no) y en una empinada subida vamos cogiendo altura hasta llegar a un barranco facilmente identificable por las numerosas represas con troncos que hay instaladas. En este punto justo antes de cruzar el barranco seguimos monte a través por donde más fácil lo veas o por donde intuyas la senda o claro esta siguiendo el track de tu gps para llegar una vez finalizada la subida de esta loma a la pista, justo en lugar donde acaba esta. Veras una oquedad fantasmagorica en los cortados cimeros que miran al oeste. A partir de aquí cogemos la senda que por la cara sur va rodeando la cima hasta llegar a los muros del Castillo.

La vuelta la hacemos por otra senda, también con fuerte pendiente que mira hacia el sur este y que nos baja rápidamente hasta las proximidades de la antigua "Venta del Civil" tras cruzar por un subterráneo la autovía y encontrarnos el camino de subida al Relojero o de la Vera Cruz. De aquí al aparcamiento por carretera o donde hayas dejado el coche.



Hasta la proxima, nos vemos en el monte,