CUMBRES DE CARTAGENA: SENDERISMO
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Cueva del Cristal



Esta cueva es otro atractivo más de una de las zona paisajísticas más bellas de nuestras montañas,  Cabo Tiñoso, que se une a sus instalaciones militares (Castillitos, Jorel, Atalayon, Picadera ...), sus calas (Boletes, Cerrada, Abierta .. ), sus formaciones geológicas  (Arco, Cantalar, Cuevas), etc. 

Hace meses buscando información en la red sobre la Cueva del Tejo situada en Pedro Andrés (Albacete), me encontré un folleto de una asociación llamada Campoder donde se podían ver gran cantidad de fotos de las cuevas que hay en Cartagena y en otros municipios de la Región. Me llamó la atención la existencia de una, desconocida para mi, y por cuyo entorno había realizado rutas, la Cueva del Cristal, también conocida como mina, y que se encuentra en Cala Abierta (Cabo Tiñoso).

Con la finalidad de dar un toque exuberante a las rutas, como sin duda alguna es visitar una cueva, cuando su acceso es factible al senderista, y si no lo es pues visitar su entrada e informar de sus usos prehistóricos, mineros o simplemente espeleológicos, así como de sus características físicas, salas, presencia de animales, si hay estalactitas o su tamaño tanto en profundidad como en altura. 



Como no tenía claro su ubicación y en los mapas no aparece preguntaba a todo aquel que entendía pudiera tener conocimiento de dicha cueva y buscando información en internet encontré que  la  sección de espeleología del  Club Universitario de Montaña de Murcia la tiene en su calendario como cueva de iniciación, y matizando que no hacen falta medios técnicos para su visita. Esto me dio ánimos y esperanzas para continuar la búsqueda de la cueva y fue en la Sierra de las Cabras donde un compañero del club, espeleólogo, la conoce, sabe donde esta y me comenta que aunque el recorrido por la cueva es fácil tiene un acceso muy difícil.

Esto me desanima en cuanto a la posibilidad de llevar al resto de compañeros de senderistas a conocer la cueva, pero alienta un poco más mi deseo de conocerla, ya que aunque su aproximación sea difícil quiero valorarlo personalmente y si efectivamente es demasiado para mi pues media vuelta y a casa. Estaba dispuesto a organizar una ruta previa con mis compañeros de previas donde hay auténticos "trepas" de montaña y que cuando hay duda de por donde se puede ir ellos encuentran el camino, claro está que la única información exacta que tenía era la del folleto: situada a 81 m sobre el nivel de mar y la entrada tenida una orientación sudoeste. 

Todo este plan se vino abajo, afortunadamente, ya que por casualidades que tiene el destino, la sección de montaña del club, programa su visita y además nos invitan a los senderistas que se consideren capacitados para realizar trepadas de I o II grado, todo un golpe de suerte. A pesar de las dudas iniciales sobre mi capacidad para superar dichos obstáculos, el conocimiento de que iba a ir acompañado de amigos habituales de las rutas como Nicolás o José Manuel y la presencia como guía del presidente del club, experto espeleólogo y el mayor conocedor de las cuevas de nuestras montañas, muchas de las cuales han sido descubiertas o exploradas y topografiadas por él, hace que me apunte sin darle más vueltas, aunque los nervios previos no pude calmarlos del todo. 



Esta es sin duda la ruta más corta que he hecho nunca, con un desnivel y longitud similares a las que hago con mi hijo, sin embargo las agujetas me duraron más de un día por la utilización de músculos a los que uno no está acostumbrado a usarlos. Es lo que tiene la espeleología. Cuidado con la cabeza en la oscuridad, con el primer golpe que te das con el caso puesto agradeces habértelo traído. Y ahora un agujero,  pues nos metemos a cuatro patas en busca de los tesoros más ocultos de la cueva y después nos estiramos para subir por una rampa sin casi puntos de apoyo, está claro que se utilizan partes del cuerpo poco entrenadas por el senderista, otra forma de disfrutar de la naturaleza más oculta.

La cueva cuenta con un fácil acceso en pendiente hacia abajo, lo realmente complicado es llegar hasta él. Una vez en su interior cuenta con una gran sala existiendo dos pequeñas aberturas, una al fondo donde no existe ningún elemento de intereses y otra a la derecha donde se puede ver una gran columna y otras de menor tamaño junto con alguna pequeña estalactita. Lamentablemente toda la cueva fue expoliada rompiendo las innumerables formaciones que había y cuyos restos son visibles. 

Nos cuenta el guía, según le relataron a él mineros que trabajaron en esta cueva, que vinieron buscando hierro del que había una gran demanda fruto de las guerras mundiales del siglo pasado y terminaron por romper todas las formaciones para su molienda y aprovecharlas para el revestimiento de fachadas en viviendas. Era otra época donde se aprovechaba todo lo que se podía de la naturaleza sin darle el valor que hoy día le damos y la protección que deben de tener. Dado lo escarpado del acceso los materiales una vez cortados los sacaban lanzándolos ladera abajo donde eran transportados en barcas.



Aunque intentamos molestar lo mínimo posible nuestra presencia alteró a una pareja de murciélagos uno de los cuales se camufló en lo más profundo de la gruta mientras al otro lo perdimos de vista en la oscuridad. Posiblemente fueran Murciélagos de herradura que se encuentran catalogados en el PORN y ZEPA de La Muela – Cabo Tiñoso.

Como hemos vistos la naturaleza de los terrenos que conforman Cabo Tiñoso da para diferentes formaciones geológicas y curiosamente en el camino del acceso a la cueva disfrutamos de una de las más destacadas: el arco de la Punta del Arco. Aunque su visión es más espectacular desde el mar, si tienes barco lo sabrás y si no lo tienes existe un barco turístico que desde el Puerto de Mazarron te puede llevar, también los pedestres senderistas podemos observarlos desde los cortados que bajan del Atalayon en dirección hacia Cala Abierta, existe un cómodo sendero que desde el Collado de Juan Catalina te sube hasta los mismos. En esta ocasión los rayos del sol otoñal que remoloneaba en su salida a primera hora atravesaban  justamente  por debajo del arco. 

Y a escasos metros del mismo otra Cueva de mucho mayor tamaño y con una entrada submarina es el mayor atractivo para espeleólogos y submarinistas: Cueva del Oron – Arco. Lamentablemente solo es apta para montañeros que dominen la técnica del rapel o submarinistas que penetren en la misma por debajo del mar, por tanto tengo que olvidarme de recorrerla, por ahora. En todo caso la podemos conocer por los videos e imágenes de otros, aquí te dejo lo que te puedes perder si no aprendes a rapelar. 




Dado que esta ruta montañera – espeleológica se sale del objetivo senderista de este blog, en esta ocasión no voy hacer descripción de la ruta poner el  track, con la finalidad de evitar un mayor expolio de la misma y evitar que personas poco diestras en ambientes aéreos puedan sufrir un accidente intentado llegar a la misma.  No obstante si te consideras capacitado físicamente para su realización te recomiendo que te pongas en contacto con el Centro Excursionista de Cartagena o con cualquier otro grupo con sección de espeleología que seguro programaran en otra ocasión la visita a la misma. 


                                              Nos vemos en el monte, y ¡Tengan cuidado ahí fuera!


20/11/2016
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