CUMBRES DE CARTAGENA: SENDERISMO
Información sobre las principales montañas del termino municipal de Cartagena, rutas de senderismo y montaña, fotografias, actualidad de las actividadades de los principales grupos excursionistas, ...

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El Cambron



Si eres asiduo lector de este blog, ya sabrás que tengo el proyecto de fotografiar las cumbres de todas las montañas de Cartagena, o por lo menos las que tengan nombre oficial en los mapas y al menos 100 m. Una de las montañas más destacada que me faltaba era el Cabezo el Cambrón, y visto que ningún club se animaba a realizar ninguna ruta por ella, me la programé para hacer estas vacaciones veraniegas.

Esta es una de las montañas más transitadas de Cartagena y no precisamente por senderistas o montañeros sino por vehículos, ya que por su parte norte es atravesado por la carretera Cartagena – La Azohia, que cuenta con un intenso trafico, sobre todo ahora en época estival. Por tanto es muy conocida por esta vertiente por casi todos, y sabemos que cuenta con algo de arbolado y unos cortados cimeros que hacen imposible (aunque no lo he intentado) su acceso a pie por ahí.

El Cabezo del Cambrón tiene una altura de 449 m., por lo que se encuentra entre las más altas del termino municipal y se encuentra bajo el área de influencia de Peñas Blancas y de las Morras de Garabitos de los que se encuentra separado por el Barranco de Bocaoria, teniendo junto a la citada carretera un magnifico mirador del entorno montañoso y de la salida natural al mar en la Ensenada de Mazarron.

Dada la época veraniega todas las recomendaciones nos dicen que hay que madrugar para hacer senderismo por lo que todavía de noche pongo rumbo hacia el Campillo de Adentro, parando para ver el amanecer reflejado sobre el Mar Menor desde la Torre de Nicolás Pérez. Y es que el Cambrón no es una montaña fácil de ascender, no es una morra con pendientes tendidas, sino que su altivez, sobre todo en el tramo final te obliga a realizar un importante esfuerzo físico que lógicamente es mejor realizar con “la fresca” y no me refiero a la compañía.


Aunque me hubiera gustado recrearme en el entorno del Cabezo, sobre todo haber podido explorar otras rutas de ascenso a la cumbre a través de los muchos cortados y roquedos que existen en su parte oeste, dado que iba en solitario no era conveniente salirse de lo conocido o habitual. No obstante como el resto de la ruta estaba orientado hacia dicha dirección busque un cresterio con sendero lo más seguro posible y que me llevara a mi siguiente destino.

Y es que la subida y bajada de esta montaña, aunque te suba a tope las pulsaciones, es intensa pero corta, por lo que para aprovechar la salida me dirijo hacia una pequeña cadena montañosa de cumbres menores que sirven de separación entre el Campillo de Adentro y el mar. Me estoy refiriendo al Pico de la Galerica, Cabezo de la Yegua y el Puntal de la Azohia, así como a un último promontorio antes de llegar a la rambla de la Azohia sin nombre conocido por mí.

Todo este tramo es un autentico paseo, dándote la brisa marina en la cara y teniendo unas excepcionales panorámicas tanto de la zona montañosa, como del paraje del Campillo de Adentro como de las poblaciones turísticas que se divisan, desde La Azohia, hasta Mazarron, pasando por San Gines o Isla Plana. La dificultad y el esfuerzo de este tramo son mínimos existiendo senderos de subida desde las viviendas costeras.

Además de la paraja de águilas que aparecieron junto al Cabezo del Cambrón, estando ya en pleno descenso, deleitándome con sus vuelos en círculos alrededor de la cumbre, lo que realmente me sorprendió más fue la masiva presencia de círculos de piedras, nunca en ningún otro paraje había podido ver tantos, así en el Cambrón fuero tres, en las Yeguas dos y en el Puntal otros dos, si no recuerdo mal.

Y claro, como es habitual, al andar la imaginación se suelta y no podía dejar de pensar como serian todas estas montañas iluminadas por las hogueras en la noche, advirtiendo a los vecinos de la presencia de piratas, invasores o simples ladrones llegando por el mar. De repente el vigía daba la voz de alarma y corriendo o a caballo el vecino encargado subía monte arriba a encender la hoguera, la cual estaba preparada con leña seca lista para arder y protegido el entorno con piedras y limpio de maleza. A continuación en las poblaciones siguientes seguían encendiendo almenaras a la vez que la población se escondía o huía a la casa o fortaleza mejor defendida, cargando con sus más preciadas posesiones.

Dependiendo de la cantidad de la fuerza invasora se le hacia frente por los vecinos o se esperaba a que llegaran las fuerzas de seguridad desde el acuartelamiento más próximo, (en el caso de que existiera) habiendo salido un jinete a informar sobre los detalles del enemigo. Todo esto es fruto de mi imaginación ya que aunque soy viejo, no tanto como para haberlo vivido, pero supongo que se parecería mucho a lo que realmente pasaba.



Visto que el verano es época de marchas nocturnas y que existen celebraciones a nivel federación y clubs (día del senderista) o de fiestas de pueblos (rutas senderistas), se me ocurrió que seria una extraordinaria actividad el hacer una ruta que recreara estos hechos históricos. Lógicamente la preparación y logística solo estaría al alcance de grandes clubs, federación o ayuntamientos. A modo de ejemplo me imagino una ruta senderista que saliendo de poblaciones como Tallante o Perin, atravesara la Rambla del Cañar, De la Mina, El Campillo para terminar con fin de fiesta en una playa con baño en La Azohia o en Isla Plana, donde se podría hacer una recreación historia de la lucha, ya que hay grupos que  dedican su ocio a eso.

Los participantes conforme avancen en su ruta podrían ver, junto a la luna llena, como se van encendiendo a su paso las distintas hogueras en los collados y cumbres próximos siendo todo un espectáculo de luz en la montaña. Todo ello lógicamente, con las debidas normas de seguridad, por lo que requiere una intensa preparación tanto de medios como de voluntarios que adecuaran, encendieran y apagaran las distintas hogueras, que a ojo de buen cubero, no me salen menos de veinte a lo largo del recorrido. 

Espero que a alguien le guste la propuesta ya que estoy deseando ver nuestras montañas iluminadas como hace siglos, aunque deseo que nunca más se enciendan por los mismos o parecidos motivos, sino por ocio y recreación histórica.


DESCRIPCIÓN DE LA RUTA


La ruta se inicia en el cruce de caminos del Campillo de Adentro, sobre el puente que atraviesa la Rambla de la Azohia. Bajamos a la Rambla, para no ir por carretera asfaltada prefiero ir unos cientos de metros por el cauce de la rambla. Pasamos frente al antiguo cuartel de la Guardia Civil y junto  a  un antiguo pozo situado en la misma rambla, al que han adosado una decena de bañeras para dar de beber al ganado los pastores. En el mismo cauce sorprende el porte de un grupo de higueras que en esta época veraniega están en pleno esplendor esparciendo su característica olor. 

Una vez que veas una curva hacia la derecha de la rambla frente a unos cortados fruto de las avenidas es el momento de salirte de la misma. Continuamos por la carretera convertida después en camino y finalmente en sendero al finalizar las casas agrícolas. Estamos en el cauce del Barranco del Campillo que nace en el Cambrón, pero no seguimos por el mismo, aunque se podría, sino que salimos a su margen izquierda (nuestra derecha) para ascender campo a través. No seguimos el sendero ya que esto nos llevaría al barranco de la Bocaoria.

A partir de este punto no existen grandes referencias, los hitos son escasos,  para saber que estamos subiendo correctamente debemos intentar dirigirnos a unos árboles (solo hay estos) y hacia unos palmitos, superar un roquedo y finalmente en una empinada cuesta hacer cumbre por el acceso que nos permiten las rocas, sin necesidad de hacer trepadas.

Existe en la cumbre los restos de un antiguo mojón y sobre su base de cemento grabado su nombre “Cambrón”, “1957” y “Malaspina”, sin que tenga conocimiento sobre sus significado, supongo que seria el año en que se puso el mojón y el nombre o apodo de la persona que lo hizo.



La bajada la hago también en sentido sur pero desviándome hacia un cabezo próximo, el cual voy rodeando al mismo tiempo que subo hasta llegar a su cuerda que por un entretenido terreno rocoso me va bajando suavemente. Desde esta perspectiva se observa la presencia de varios hitos gigantescos de piedras pintadas con cal y que supongo que habrán sido realizados por el dueño del coto, ya no se si como apostaderos o como indicadores de algún camino de subida.

En el descenso vamos recorriendo el Barrando de Las Torres desde su nacimiento por uno de sus lados no por el cauce, hasta llegar a la carretera del Campillo, la cual cruzamos para comenzar la subida al Cabezo de la Yegua, desde donde veo, aunque no hago la cumbre del pequeño Pico de la Galerica, que dejo para otro día. 

El  recorrido final es un agradable paseo sin dificultad alguna y donde comienza un sendero que viene de las edificaciones de San Gines, el cual sigo hasta La Azohia, subo una ultima tachuela de 123 m en el paraje de “Casas de Egea”, para bajar en dirección sureste entre campos del almendros para coger la Rambla de La Azohia y regresar al punto de inicio.


Nos vemos en el monte y ¡tengan cuidado ahí fuera!

Fecha: 13/07/2014
Guiada por: Oruxmap
Descarga la ruta en PDF (en breve)
Ruta Wikiloc

PRESENTACION DE MIS IMAGENES



DATOS DEL GPS


Hora Inicio: 07/13/2014 07:11
Hora Fin: 07/13/2014 11:54
Distancia recorrida: 9 km (04:42)
Tiempo en movimiento: 02:53
Velocidad media: 1,9 km/h
Vel. en Mov.: 3,1 km/h
Velocidad Máxima: 6,2 km/h
Altura Mínima: -28 m
Altura Máxima: 389 m
Velocidad Ascenso: 276,7 m/h
Velocidad Descenso: -310,9 m/h
Ganancia Altitud: 555 m
Pérdida Altitud: -605 m
Tiempo Ascenso: 02:00
Tiempo Descenso: 01:56