CUMBRES DE CARTAGENA: SENDERISMO
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Cabezo de Oro




El Cabezo de Oro se encuentra en el centro de la provincia de Alicante dentro del municipio de Busot y rodeada del Jijona, Alcoy o Aigües. Su ascensión es una de las rutas más clásicas del senderismo Alicantino por lo que se encuentra perfectamente señalizada y siendo muy concurrida su cumbre y los accesos que además son utilizados por los escaladores que en esta sierra cuentan con varios puntos donde ejercitar su deporte. Es además la tercera mayor altura de la provincia con sus 1208 m. lo que te asegura  unas esplendidas vistas de su entorno, desde el Mar Mediterráneo presidido por la gran urbe alicantina o la posibilidad de ver las islas baleares hasta las comarcas del interior más montañoso donde destacan las dos cumbres que la aventajan, Aitana y Puig Campana.

La sierra del Cabeçó d´Or es un afloramiento de calizas jurásicas que se formó durante los movimientos orogénicos alpinos fuertemente erosionado y quebrado dando lugar a imponentes paredes que terminan en agujas y pedreras o arroyos fluviales que han modelado la silueta de esta sierra sobre todo en la umbría.

Y aunque en una primera impresión el término oro te pudiera hacer pensar que le fue dado a esta sierra por el color amarillento que con los rayos del sol provocan en sus paredes nada más lejos de la realidad. "Cabezón de Oro" es una transliteración fonética castellana del término en valenciano “Cabeçó d’Or”. Por tanto su nombre en incluso anterior a la ocupación musulmana y debieron de ser los pueblos iberos los que lo denominaron no con “OR” como nos ha llegado por la translación fonética al castellano, sino como “UR” en atención a la presencia de agua que de esta sierra se obtenía. Recordemos la existencia de otros pueblos en la Sierra del Segura con esta misma nomenclatura como LETUR o ONTUR y que igualmente hacen referencia a la presencia del liquido elemento.



Como curiosidad existen leyendas que ridiculizan a los conquistadores cristianos que equivocados por el nombre buscaban oro en el cabezo. Pero como todo pueblo con ocupación musulmana  que se precie, tiene además leyendas relacionadas con tesoros, en este caso muy acentuadas por la presencia de la Cueva de Canelobre cuyo interior mágico y asombroso da incluso para la redacción de los Cuentos de las mil y una noche, y que paso a reproducirte además de adjuntar los enlaces de internet de las paginas donde puedes ampliar información sobre las mismas.

“Cuentan los ancianos que hace muchos años, vivía en el corazón de la Huerta alicantina un campesino llamado el “tío Roc”. Tenía cuarenta años y poseía una pequeña finca con almendros y viñedos.

El “tío Roc” tenía como ambición comprar más tierras para tener una vida mejor, pero como no tenía suficiente dinero, pidió un préstamo a uno de esos usureros de la época, que trabajaba para un marqués de Alicante.
Las condiciones que imponía aquel usurero eran tan duras que el “tío Roc” tuvo que hipotecar su propia finca.
-Quien no arriesga, no gana –le decía el prestamista.
El campesino aceptó las duras cláusulas de la hipoteca y regresó a su huerto.
Aquel invierno, no llovió nada, por lo que los viñedos se secaron. Para colmo, una terrible helada en febrero hizo perder la floración de sus almendros.
Luego llegó marzo, abril, mayo y junio, con el cielo cruel e impasible, que siempre amanecía azul y brillante.
Después de un verano abrasador, no hubo rogativas posibles: el huerto estaba destruido.
Aquel año, el hambre visitó las casas de muchos campesinos. Cuando llegó el usurero a recoger su dinero, el “tío Roc” no le pudo pagar. El marqués le quitó sus tierras y lo dejó en la calle.
Pero el campesino sacó fuerzas de donde no las tenía. Decidió irse a Barcelona a probar suerte. Con los cuatro reales que le quedaban, compró un pasaje en barco y se fue.
-Volveré rico
Aquel día, durante la puesta de sol, un barco cargado de comerciantes partió del puerto de Alicante. En él iba nuestro campesino.
-¿Ha visto que bonita es la Sierra del Hombre? –le dijo un marinero.
-¡Querrá decir el Cabeçó! –replicó el “tío Roc”
-Nosotros lo llamamos Sierra del Hombre porque parece un hombre acostado; aunque también lo llamamos D´Or porque dentro tiene el tesoro escondido de los moriscos.
-Yo no me creo esas leyendas.
-Pues le puedo asegurar que es cierta. En el Cabeçó hay una cueva llamada “Canelobre”, y dentro de ella un tesoro morisco que nadie se ha atrevido a buscar.
Aquellas palabras despertaron la curiosidad del campesino, que le pidió que le contara la historia:

“Allí, al pie de la montaña, hay un pueblo llamado Busot, que siglos atrás estaba habitado por moros y cristianos. Todos vivían en paz, aunque los cristianos mandaban y los moros obedecían. Entre los segundos, había un hombre rico muy importante, llamado Alí, que tenía una bella hija llamada Gessamina.
Un día llegaron noticias que los cristianos se habían sublevado en armas y que los moriscos corrían un serio peligro. Lo más sensato era abandonar aquellas tierras.
-Hija mía, esta tarde subiré a las Cuevas de Canelobre y esconderé un cofre lleno de oro y joyas. Si algún día me pasa algo, podrás cogerlo y vivir bien -le dijo Alí a su hija-. Lo enterraré a la entrada de la cueva, a los pies de una piedra que se ilumina con los últimos rayos de Sol.
Aquella tarde, tras esconder el tesoro, Alí fue asesinado por unos cristianos del pueblo a mitad de camino entre Busot y el Cabeço. La princesa Gessamina, al ver que su padre no regresaba, decidió subir a las Cuevas a buscarle. Al llegar a la última curva antes de la subida, descubrió el cuerpo de Alí tendido en el suelo, sin vida.
Mientras estaba sentada junto al cadáver de su padre, llorando, escuchó a sus espaldas unas terribles voces. Eran los asesinos de Alí, que iban también en busca de Gessamina. Rápidamente, entró en la caverna: ella conocía un pasadizo que desde la Cueva de Canelobre, bajo la montaña, salía al mar por la Cueva del Llop Marí en El Campello.
Por esta galería huyó la princesa, mientras los cristianos gritaban:
-Mora… Di dónde está el tesoro o te mataremos.
Gessamina, desde el interior del Cabeçó D´Or grito:
-Nunca. Y pobre de aquel que robe mi tesoro. Morirá como mi padre.
Estas palabras, pronunciadas con tanta amargura, hicieron que los asesinos huyeran por donde habían venido”.

El marinero concluyó el relato al mismo tiempo que el barco se alejaba de la costa. La imagen de la montaña desaparecía en lontananza, entre la penumbra de la noche.
El “tío Roc” fue a Barcelona.
Pero las cosas no fueron tan fáciles como él pensaba. Allí, por las noches, el campesino recordaba la historia del tesoro del Cabeço. Pronto se convirtió en una obsesión para él.
Un día, el “tío Roc” pensó: “Roc, en Barcelona no saldrás de pobre”. Y decidió regresar a Alicante.
Embarcó en el mismo mercante que había utilizado para su marcha. Cuando la embarcación estaba cerca de la costa alicantina, el campesino vio la figura de la montaña, majestuosa, rodeada de una fina capa de niebla blanquecina.
Con la intención de buscar el tesoro de Alí, el labrador compró en Busot un capazo de esparto y una pala, y se dirigió hacia las Cuevas de Canelobre.
No sabemos si encontró o no el tesoro.
Pero la verdad es que un buen día el “tío Roc” apareció por Alicante con camisa nueva, traje y elegante sombrero. Había recuperado sus tierras y ahora dedicaba su tiempo libre a cazar con gente de la alta sociedad.
Ya era el rico “tío” Roc”.
Pero un día, mientras cazaba patos con un amigo, entre altos cañizos, alguien disparó accidentalmente su rifle y mató al campesino. Su cuerpo cayó al suelo, inerte. La maldición de la princesa mora se había cumplido."

Leyendas del Cabezo de Oro

Al margen de leyendas como la mayoría de las sierras alicantinas cuenta con una micro reserva de flora y diversas rutas con variado grado de dificultad y de tipo de recorrido, aunque la que hemos realizado se puede decir que es la más conocida, popular y señalizada del Cabezo de Oro. No obstante tiene el grave inconveniente de tener que superar una trepada que aunque de subida es fácil de bajada puede suponer un duro obstáculo para los senderistas más puros. En un aire de grandeza un poco exagerado han venido a llamarlo “Paso Hillary”, y  aunque yo no  conozco el original, doy por hecho que no hay comparación. Te acompaño los videos de los dos para que tu opines.





Si veis el video se puede bajar aun más fácilmente por la izquierda de las imágenes como podéis ver en el reportaje fotográfico.



Y como broche final a esta ruta no puedes dejar de visitar las Cuevas Canelobre. Aunque no están situadas exactamente debajo de la cima sí que pertenecen a la Sierra del Cabezo de Oro y suelen ser lugar y final de la ruta. Su nombre significa Candelabro y está referido al parecido que una de las estalagmitas tiene con dicho utensilio. Al parecer, según nos informó el guía, no tuvieron presencia prehistórica ya que en la misma no se han descubierto ningún resto de tal antigüedad ni pintura alguna, que tanto abundan en el sureste español y que incluso han llegado a ser patrimonio de la humanidad el conjunto de obras denominado arte rupestre levantino. Este hecho se debe tanto a la dificultad que tenia la entrada como el poder transitar por la misma dado lo abrupto de lo mismo con fuertes desniveles y que con la oscuridad total de la misma hacia muy dificultosa su aprovechamiento para nuestros ancestros.  Fueron en el periodo de dominación musulmana cuando se tiene por primera vez constancia documental de la existencia de la misma y actualmente están acondicionadas como atractivo turístico teniendo que abonar una entrada para su visita que sin lugar a duda merece la pena. Te aconsejo su visita y que consultes los horarios, sobre todo fuera de la temporada estival, para no perdértelas ya que aunque solo tiene una bóveda, es una de las más altas de España contando con diferentes figuras perfectamente iluminadas en varios colores existiendo estalactitas,  estalagmitas  y columnas formadas hace millones de años.

A pesar de que durante la guerra civil fue usada como polvorín y fabrica de piezas para la aviación republicana, abriendo mediante voladuras el túnel por el que hoy se accede sigue conservando maravillas naturales de visita obligada. 






DESCRIPCION DE LA RUTA

Enlace al punto de inicio. Aparcamos los coches junto al aparcamiento que hay en la puerta de acceso al recinto de las cuevas, así si te retrasas no corres el riesgo de que tu coche se quede dentro de las instalaciones.

Por pista forestal nos dirigimos hacia el norte en dirección a la Casa Gorjas en una tendida subida. En este entorno se encuentran la Mina “Salvación” y la “Orcolana”, ninguna de oro, sino de hierro, existiendo accesos a sus antiguas instalaciones mediante galerías, práctica que no te recomiendo sin la adecuada compañía de un experto en estos espacios claustrofóbicos.

El camino que debes de seguir continua hacia Mas del Raco de Seval, una casa de campo, donde poco antes de llegar se coge una senda con una intensa pendiente de subida. No fue este nuestro caso ya que como íbamos de exploración cogimos una senda que no tenia salida ya que se dirige a una paredes de escaladores. No obstante para no volver por nuestros pasos hicimos un campo a través, atravesando pedreras, tupida vegetación y algún que otro fuerte desnivel para terminar en el barranco que nace bajo la cumbre y junto a una cueva de obligada visita.

En este punto seguimos de nuevo la ruta oficial hasta llegar a la Casa Polset donde existe un pozo de nieve. La subida y bajada a la cima se hace por el mismo sendero señalizado aunque a veces las correntias provoquen su rotura y parezca que se dispersa en varios sentidos la dirección de la marcha es única. 

La cumbre nos ofrece unas vistas amplísimas que debemos de contemplar con tiempo suficiente si el atmosférico no te lo impide, sin que tenga ninguna complicación más su ascensión que la comentada trepada y otro paso donde también te tendrás que ayudar de las manos pero sin dificultad alguna. 

De regreso en la Casa Polset, continuamos por la solana de la Penya de Malena para rodear la Penya Redonda y la del Frare, todo ello por un señalizado sendero con carteleria incluida. A este respecto no debes de hacer caso de los tiempos que en ella te indican ya que con seguridad están equivocados.

Finalizada la senda en una pista y después en carretera debes de girar a la izquierda para coger un sendero que a través de unas terrazas de cultivo, junto con unos postes de alta tensión existen para llegar a una zona de escalada en el Esquenal de la Foradada, que debe su nombre a la presencia de un forat, un ojo o agujero, para entendernos visible mucho mejor desde la distancia. En este punto abrimos llegado a la entrada turística de la cueva, donde existe un bar y área recreativa, salvo que sea invierno que estará cerrado casi con toda seguridad, como nos ocurrió a nosotros.

                                              Nos vemos en el monte, y
                                            ¡tengan cuidado ahí fuera!



Fecha: 28/11/2015
Organizada por: 
Web - Facebook
Guia: Antonio S.
Imagenes Ruta
Track (ojo no seguir exactamente)


PRESENTACIÓN DE MIS IMAGENES




DATOS DEL GPS
Nombre: 2015-11-28 08:54
Hora Inicio: 11/28/2015 08:56
Hora Fin: 11/28/2015 14:36
Distancia recorrida: 9,9km (05:40)
Tiempo en movimiento: 01:29
Velocidad media: 1,8km/h
Vel. en Mov.: 6,6km/h
Velocidad Máxima: 10,8km/h
Altura Mínima: 391m
Altura Máxima: 1146m
Velocidad Ascenso: 254,4m/h
Velocidad Descenso: -409,3m/h
Ganancia Altitud: 870m
Pérdida Altitud: -826m
Tiempo Ascenso: 03:25
Tiempo Descenso: 02:01