CUMBRES DE CARTAGENA: SENDERISMO
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La Sierra Olvidada: Pedro Ponce




La sierra de Pedro Ponce forma parte de las Cordilleras Béticas, unidad subbética,  y se sitúa en los términos municipales de Mula y Lorca, alcanzando su máxima cota en el Morrón del Rivazuelo (1526 m), que constituye el techo del municipio de Lorca, siendo su segunda cumbre y más conocida  Selva con 1.521 m de altitud, techo del municipio de Mula.  Se encuentra incluida en la Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA) "Sierra de Burete, Lavia y Cambrón", por la gran importancia de las rapaces como las águilas calzada, culebrera y ratonero. Si con estas referencias no te ubicas de su situación, es la Sierra que ves desde las cumbres de Sierra Espuña si miras al Norte, detrás del Alto de la Peña Rubia.

Con el nexo de unión que nos aporta la toponimia, surge la duda de la denominación de este espacio que cuenta en un pequeño territorio con hasta cuatro nombres: Sierra de Lavia, Sierra del Madroño, Sierra del Cambrón y Sierra de Pedro Ponce. Dejando al margen la primera que cuenta con una separación física  diferenciada, las otras tres se encuentran dentro de la misma cadena montañosa, separadas únicamente por ramblas y el contar con varias denominaciones debe ser por cuestiones territoriales concernientes a la división burocrática o de propiedad de los terrenos. Respecto al topónimo del que se conserva información más antigua, se corresponde con el de Sierra de Pedro Ponce, que figura según los investigadores en documentos del siglo XIII del rey Alfonso XI y del siglo XVI por parte del Marques de Vélez. Nada se sabe con certeza sobre quien fue el tal Pedro Ponce, aunque existe la teoría de que fue montero de Felipe II y encargado de esta Sierra. Respecto al topónimo de Cambrón, se refiere como sinónimo de espino o zarza, relativo a la presencia de dichos arbustos en sus laderas, existiendo innumerables montañas con tal denominación.

En esta ocasión vuelvo a copiar el titulo de la ruta “La Sierra Olvidada”, ya que si un escritor de un libro sobre la misma y el propio club lo considera adecuado es que existen fundadas razones. No obstante y matizando por mi experiencia personal, más que olvidada ha sido relegada. Por circunstancias personales hace unos años tuve la oportunidad de realizar con cierta frecuencia rutas por la parte norte de Sierra Espuña, y cada vez que me asomaba por alguna de sus cumbres veía esta Sierra, por lo que busqué información, track, mapas.., y teniéndolo todo preparado para hacer una ruta, sin embargo siempre acababa en la magnética Espuña, quedando relegada u olvidada la Sierra de Ponce.

Y supongo que este es el principal motivo para dicha calificación, ya que teniendo tan cerca la sierra de referencia de la Región, es difícil abstraerse de sus encantos para visitar a los vecinos “pobres”. Además los encantos que ofrece en cuanto a rutas, vegetación o fauna son muy similares a los que encuentras en la “sierra madre”. No obstante si eres un admirador de Sierra Espuña no puedes dejar de visitar las cumbres de la Sierra de Pedro Ponce, ya que vas a encontrar un mirador excepcional y distinto de la misma, pudiendo divisar un mar verde y blanco de vegetación y rocas, así como entretenerte en identificar las principales elevaciones: Perona, Piedras Blancas (Bosque), Morroncicos (Malvariches), Morrón Chico (Alhama), Morrón Grande (Espuña o Totana) y Pedro López, entre otros.

Y como el olvido genera soledad, podrás disfrutar de esta,  ya que no suele ser muy visitada y recrearte en las vistas de las sierra de la region desde un punto central de la misma, observar la fauna de rapaces, siempre esquivas o disfrutar de sus  bosques, motivo por el cual, supongo, vendrá el topónimo de  “Selva”.



Muchos somos, afortunadamente, los que gozamos de nuestro tiempo libre caminando, corriendo o paseando en bicicleta por las montañas. Disfrutamosde las mismas por unas horas en una actividad lúdica que nos saca de la monótona, contaminada y asfixiante ciudad de hormigón, relajando nuestra alma con espacios de vistas infinitas, olores de nuestros árboles y matorrales aromáticos y renovando el aire de nuestros pulmones con vida en estado puro, ganando en salud física y psíquica. 

Pero este disfrute de la montaña del hombre urbanita del siglo XXI, no debe de hacernos olvidar lo que significó la misma para nuestros antecesores en un tiempo no muy lejano, de mediados del siglo pasado hacia atrás. La montaña fue una despensa para las personas que vivían en la misma y los pueblos cercanos, caza, combustible, plantas medicinales, y ciclicamente sustento en labores agrícolas, forestales y mineras, pero en unas condiciones muy duras. No deja de sorprenderme como personas que malvivieron por la montaña en condiciones de vida extremadamente duras, hoy en su vejez son capaces de seguir queriéndola y no solo de palabra sino incluso para recuperar viejos senderos mineros.

Cuando encontramos en nuestra ruta, un viejo cortijo que aun conserva increíblemente el azulete de alguna de sus paredes, a pesar de estar en estado ruinoso, sus puertas de maestros carpinteros con siglos en sus marcos, las viejas instalaciones mineras o los establos en los collados de las montañas donde refugiar el ganado, no somos capaces de imaginar la dureza que ese estilo de vida suponía para sus habitantes, con alto grado de mortalidad, falta de una alimentación adecuada, o la continua búsqueda del oro liquido, el agua, tanto para beber, como regar o para abastecer a los animales.

Si tu grado de empatia o de conocimientos no llega para imaginar todas estas circunstancias y quieres vivir con más intensidad tus rutas por esta o por otras sierras, ya que en todas se producen hechos similares, te recomiendo la lectura de la siguiente entrevista a dos personas ancianas que vivieron muchos años por la Sierra de Pedro Ponce, Rafael Martínez y Blas Sánchez..


Si deseas más información de este espacio natural visita el blog http://laselvaeditorial.blogspot.com.es/

Y si quieres ampliar tus conocimientos no dejes de comprar el libro “Sierra de Pedro Ponce: La montaña olvidada” Moya Sáez. Enlace a Natursport

Durante la ruta el guía nos indico que nos encontrábamos en el collado de Gayubal, bajo el morrón del Rivazuelo, y que su nombre venia de la presencia de una planta que recolectaban los habitantes de la zona, pero que no sabíamos distinguir ninguno de los presentes, en el supuesto que todavía existiera por la zona. Para saciar mi curiosidad os dejo un enlace a la Gayuba., espero vuestras fotos si la encontrais en la ruta.

La vegetación que podras encontrar son grandes Pinares de pino carrasco (Pinus halepensis), junto algun  pino rodeno (Pinus pinaster),  quejigos (Quercus faginea), durillos (Viburnum tinus) y madroños (Arbutus unedo) en las zonas más altas y húmedas. La comunidad vegetal de mayor importancia por su alto valor ecológico y escasez esta compuesta principalmente por arces (Hacer monspensulanum) y quejigos. Los pinares de Pedro Ponce pueden considerarse entre los mejores de la península Ibérica, por su alto grado de madurez, su buena estructuración ecológica y alta diversidad. Como indicador de la conjunción de todos estos factores, está el hecho de que la zona posee una de las mejores poblaciones de rapaces forestales de la Unión Europea. Tambien de modo puntual en las zonas altas aparecen bosquetes de carrascales (Quercus rotundifolia).

Junto al arbolado en el matorral puedes encontrar enebral (Juniperus oxycedrus), coscojar (Quercus coccifera), lentiscar (Pistacia lentiscus) y espinar (Rhamnus lycioides), y en las cumbres cojín de monja (Erinacea anthyllis), gayuba (Arctostaphilos uva-ursi), bolín (Genista longipes) y samarilla (Thymus serpilloides subsp. gadorensis). Y los más comunes  romero (Rosmarinus officinalis), jaras (Cistus albidus, Cistus clusii.), aliaga (Genista scorpius), etc.

Por ultimo un consejo. Si haces una ruta en grupo es conveniente que vayas pendiente del mismo y cumplas unas minimas reglas, como no separarte del grupo en exceso, avisar si tienes que hacerlo por un motivo "perentorio" y seguir el ritmo del mismo, y en caso de no poder llevarlo avisar al guia que tomará las medidas oportunas. Tambien, aunque parezca una tonteria, es conveniente llevar un silbato en la mochila, de este modo si por cualquier causa, incluida una caida, te despistas del grupo, puedes usarlo y el guia te buscará, imprescindible en todo caso para esos días de niebla cerrada y marcha sin sendero. Digo esto por el pequeño despiste que sufrio un integrante del grupo y que se saldó sin mayores consecuencias, tal vez debido a no seguir estas minimas normas de conducta en la montaña.


Descripción de la ruta

La ruta comienza en la población de Zarzadilla de Totana. Enlace para llegar.  En dirección noreste cogemos el camino de la Solana que va por la cara sur del Cerro de Ponce, rodeados de bancales de almendros hasta subir a un collado desde donde divisaremos el Barranco de Ponce y la cara oeste del Morron de Rivazuelo, facilmente identificable por la presencia de una balsa de riego.

En este punto comienza la senda restaurada por unos vecinos del pueblo y marcada con señales naranjas. Subimos por un antigüo sendero minero por el que bajaban los animales de carga con plomo de las minas existentes en el Cerro de Ponce. Para encontrarlo hay que subir en dirección norte bordeando el barranco que baja con algo de agua  por la presencia de una fuente.

Finalizada la empinada subida habremos llegado a un pozo minero que se encuentra vallado y a unas instalaciones mineras en ruinas. Aprovechamos que estamos al resguardo del viento del norte que sopla en el día de hoy para tomar unas "barritas energeticas" y similares.

Si sigues en dirección norte veras un camino que te saca a la pista que atraviesa la totalidad de esta Sierra. Caminamos unos cientos de metros por ella y cuando toma una pronunciada curva hacia la izquierda en bajada, la abandonamos para continuar en dirección oeste pero campo a traves. No hay perdida posible ya que veras enfrente la montaña del Cambron, abajo la Rambla del Cargador y al fondo la Casa de los Tornajos, hacia la que nos dirigimos. Se trata de una construcción adaptada a labores de conservación, parece ser por la presencia de repoblación reciente y de un habitaculo para aves. Merece destacar la presencia de arboles singulares en su entorno como el Quejigo o el Pinsapo.



Continuamos campo a traves para evitar la pista y subimos al Collado Sudador, un magnifico lugar para disfrutar de las vistas del corazon de esta Sierra: las cumbres del Cambron, Selva y Rivazuelo, el collado de la Selva o el nacimiento del barranco del Tenajo.

Aqui empiza la parte más entretenida de la ruta ya que para coger la cuerda de la Selva es necesario hacer alguna que otra trepadilla, sin gran dificultad y poder disfrutar de unas magnificas vistas a las dos vertientes de la montaña. Superada la zona más rocosa, vemos el punto cimero del Morron, que por cierto es el más bonito que he visto, con incrustaciones en madera donde pone el nombre de la cumbre, de la Sierra y su altura, una iniciativa a copiar por otros municipios. Tras las fotos de rigor y empezar a disfrutar de la impresionante vista de Sierra Espuña, bajamos unos metros para seguir por la cuerda en dirección al antenado Selva. Toda esta parte es practicamente llana y con unas panoramicas de los cortados de la porpia sierra, de los valles llenos de almendros en flor y de las cercanas poblaciones y caserios, todo eso a pesar de hacer un dia muy nuboso y ventoso, pero que nos respetó ya que no cayó ni una gota de agua.

Suave ascensión a la cumbre de la Selva que tiene su geodesico oculto entre la maleza, como si se hubiese escondido de los mil cachibaches que le han instalado en la cabeza (antenas, estaciones meteorologicas ...). Buen sitio para comer a resguardo del viento norteño, en la Selva y frente al Bosque, muy natural la ruta.

El descenso lo hacemos siguiendo la recuperada senda hasta llegar a media ladera en cotinuo y leve descenso al Collado del Sudador. Desde aqui seguirmos una pista que pronto desaparece para convertirse en sendero que pararelo al Barranco de Ponce nos devuelve al camino junto a la balsa y de aquí entre almendros al pueblo de nuevo, que parece a estas horas de la tarde tener más vida.



Hasta la proxima, nos vemos en el monte,

Fecha: 01/03/2014
Organizada por ASM
Guiada por Antonio R.
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