¡ Y por fin Bernia !
La tenía pendiente desde hace muchísimo tiempo y cada vez que veía las crónicas, fotos o videos me decía ya toca. Y que mejor manera de hacerla que obligarme programándola para hacerla con el CEX.
El papel todo los soporta, pero estas sierras tan escarpadas requieren una previa antes de llevar a los compañeros, y eso es lo que hicimos. Le tenia tanto respeto que ni siquiera se lo comenté a mis compañeros habituales de previas y escogí solo a los que me eran más útiles (espero que no se ofendan por usarlos), alguna por que ya la había hecho y otros por sus habilidades montañeras. Y me diréis, pero si Bernia no tiene tanta dificultad. Efectivamente es una sierra en la que puedes combinar una placida ruta senderista con diversos atractivos, una más montañera con pasos con cadenas y otra totalmente alpinista con uso de cuerdas para poder progresar.
Mi propósito era poder visitar los hitos que más me atraían de esta sierra:
a) El arco
b) El Forat -agujero-
c) La cumbre (1.127 m)
Encontré un track en wikiloc que cumplía las condiciones, pero advertía del paso con cadenas en dos puntos de acceso a la cumbre (al final había tres) y la subida al arco igualmente requería trepada por cuerda. Vi fotos, videos y busqué al equipo de confianza con el que poder hacer la ruta con tranquilidad.
Salimos de la casa de Bernia, con la mala suerte de que este día se celebraba una carrera de bicicletas de montaña por lo que durante los tres primeros kilómetros por pista y senderos tuvimos que ir esquivando bicicletas que bajaban a velocidades de vértigo, que envidia me daban. Pasada la Font de Bernia, la pista desparece en una casa que es particular, ¡no pasar!, y hay que coger el sendero que baja a mano izquierda. Un kilometro más de llevar la intranquilidad instalada por el continuo bajar de bicicletas, para coger sendero en subida hasta conectar un poco más adelante con el PR-CV-436, por la pista de la cantera.
En el km 4.5 aproximadamente un gran hito nos informa que debemos abandonar la pista de la cantera y comenzar una tendida subida hasta llegar al Collado del Passet. En este punto el sendero se bifurca, el sendero oficial continúa bajando a la solana de la sierra en dirección a la fuente de Rostoll, pero nosotros giramos hacia nuestra derecha continuando por la umbría. De repente el sendero desaparece entre las rocas y aunque puedas dudar tienes que bajar por una pequeña canal, sin dificultad ninguna, una vez abajo el sendero se divisa de nuevo.
Y por fin llegamos al arco, desde el sendero se ve, pero quien puede resistirse a observar de cerca toda su grandeza. El entorno es impresionante, una pared impenetrable de cientos de metros culmina con el arco en el centro y una inmensa cueva u oquedad a la derecha, lo que dentro de cientos de años será otro arco cuando su techo colapse, volveremos para verlo.
Puedes verlo de lejos, desde su base o incluso subir y atravesarlo, pero para esto último tienes que trepar por una cuerda que hay instalada, no es difícil pero tienes que tener cierta habilidad en superar estos retos que te pone la montaña. En la parte superior, una vez pasado el arco tienes que ir con mucho cuidado para no resbalar por el entorno con mucha piedra suelta y la fuerte pendiente que te empuja para que vueles por el ojo del arco. En la parte derecha hay instalada una cadena de varios metros para subir por la parte superior del arco y continuar una ruta alpina.
Volvemos al sendero y continuamos hasta llegar al Forat. Porque Bernia, al ser un karst inmenso, ofrece piedra caprichosa a raudales y un fenómeno paisajístico poco o nada habitual: un pasillo natural que perfora el corazón del macizo y permite cambiar de vertiente, en nuestro caso de la norte a la sur.
Para bautizarlo, la sabiduría popular, como es habitual, no se complicó la vida y lo llamó “El Forat” (El Agujero). En la umbría asoma un pequeño agujero por el que debemos pasar, que poco a poco va empequeñeciendo por lo que en el punto central deberemos progresar a cuatro patas, gateando como si fuésemos bebes. Siguiendo la luz, no llegamos a otro plano existencial, pero si a la otra vertiente, la sur, pero mucho mas bonita con un triángulo que tiene un agujero en el centro por el que salimos a la vida de Bernia. Son apenas veinticinco metros para los que no necesitaras ni siquiera una linterna, pero si paciencia para pillar hueco si vas un día festivo con mucha afluencia. Es un auténtico fluir de aficionados a la montaña que confluyen en este punto haciendo la parada para admirar las vistas de la comarca de la Marina Baja alicantina. Me sorprendió la cantidad de gente joven que había, contradiciendo a los que dicen que el senderismo no atrae a nuestros jóvenes.
Tras reponer fuerzas seguimos sendero hacia las pinturas rupestres que obviamos por la escasez de tiempo que llevamos y una vez en la parte baja del collado del Portixol, comenzamos la subida al mismo. Corta pero sufrida subida por el fuerte desnivel, terreno con piedras sueltas y mucho calor a las horas centrales del día.
La subida la cumbre del Portixol (1.007 m) se hace por una canal en la que hay que trepar para superar unos +50 desnivel, fácil si te gusta progresar por este terreno rocoso, sin que de sensación de vértigo, sobre todo si no miras abajo.
Para poder continuar hay que cambiar de la zona cimera a la umbría en donde hay instaladas unas cadenas horizontales que nos ayudan a progresar, aquí si hay más sensación de vértigo y una caída es fatal, paso solo apto para personas capacitadas y en buen estado físico. Y a continuación tenemos unas cadenas verticales, desde su frontal parecen difíciles pero una vez que te pones bajo las mismas se puede trepar con cierta facilidad. De aquí a la cumbre ya es solo un paseo en el que te puedes deleitar con las inmensas vistas de los 8 o 9 kilómetros de sierra con sus innumerables picos que la erosión ha generado y que le dan un perfil fácilmente identificable desde cualquier punto de sus alrededores.
Fotos de recuerdo en la cumbre, charla con una pareja que nos encontramos y comenzamos la bajada. Terreno igualmente muy roto y pedregoso, pero sin gran dificultad hasta llegar a un nuevo paso con cadenas horizontales que nos ayuda a progresar. A pesar de ver el sendero abajo la falta de marcas y los pocos hitos que hay hacen que haya que ir con buen ojo para coger el camino correcto. Una vez finalizado el terreno mas abrupto, nos olvidamos del track y del sendero y cogemos una pedrera por la que surfeamos y nos divertimos en estos pequeños placeres montañeros, de los que disfrutamos casi todos.
El sendero nos lleva al Fort de Bernia que según la Wikipedia se trata de una construcción militar renacentista, de estilo italiano, realizada por el ingeniero Juan Bautista Antonelli por orden del rey Felipe II en el año 1562 para defender las costas de los ataques otomanos. En 1612, el rey Felipe III ordenó su demolición para evitar que fuera utilizado por los moriscos rebeldes.
Se encuentra vallada por lo que no pudimos acceder a su interior, aunque tampoco teníamos tiempo por lo que cogimos el sendero que nos lleva hasta el punto de salida en las casas de Bernia, ya sin aglomeraciones al haber finalizado la carrera, y con el ocaso de la luz dando sus últimos estertores el día, terminamos un fantástico día de montaña en una sierra vertiginosa y con la mejor compañía.
Nos vemos en el monte y ¡tengan cuidado ahí fuera!
ALBUM DE JOSE MANUEL CON FOTOS DE TODOS
TRACK EN WIKILOC
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